INTRODUCIENDO A TU COMPAÑERO/A EN EL SM

Muchas personas se encuentran con que sienten una inclinación por el sado pero no saben cómo hacérselo saber a su compañero/a. Desgraciadamente, es tan grande el temor al rechazo que muchos renuncian a intentar compartirlo con su media naranja. Por eso toman el que parece el camino más fácil y encuentran la satisfacción a sus deseos a través de los chats de irc con alguien ajeno a su relación.

Por otra parte, existen formas de explorar de forma segura el interés (o la carencia del mismo) de tu pareja sin arriesgar mucho. La clave para hacerlo: IR DESPACIO.

Por desgracia, muchas parejas no están cómodas compartiendo sus fantasías y pueden pasar años o toda una vida ocultando sus deseos. Lo verdaderamente trágico es que a veces ambos integrantes de la pareja albergan secretas fantasías de dominación/sumisión o s/m pero tienen miedo de decirlo. Así, ¿qué puedes hacer?

Tienes miedo al rechazo, temes que tu amante piense que eres un pervertido/a y te mande directo al psiquiátrico. Estos temores son muy reales, pero infundados en muchos casos. Cuando decidas que ha llegado la hora de comprobar el interés de tu compañero/a en el s/m, recuerda que algunos de los aspectos más suaves de esta tendencia (o forma de amar) se han convertido en comunes. Si tu amante lee novelas, puedes apostar que ha pasado por ser aprisionado/a contra la pared por el cuerpo del amante, manteniendo sus manos por encima de la cabeza mientras era "dominado/a"

Lo que no debes hacer es asustarlo/a de entrada. No recomiendo en absoluto "intelectualizar" sobre s/m como una forma de introducir a tu pareja en el tema. Hay muchas posibilidades de que tenga un montón de ideas preconcebidas, normalmente erróneas, sobre tortura, asesinatos en cadena y violaciones. Por mucho que le hables no le convencerás.

Es mucho más probable que se muestre más receptivo a tus ideas si le introduces mientras hacéis el amor. Por ejemplo, mientras estáis en la posición del misionero puedes probar de coger suavemente sus manos y sujetarlas sobre su cabeza. Naturalmente, esto es válido tanto para un hombre como para una mujer. Si preferís otras posturas, podéis probar una variación: puedes sujetar las manos de tu amante a su espalda, por ejemplo. Mientras hacéis el amor, prueba a darle unos cachetes bien dirigidos a sus cuartos traseros. No demasiado, ten cuidado; que apenas se dé cuenta. Agárralo/a por el cabello o quizá puedes morderle/a suavemente en la nuca, hombros, pezones...

Un sumiso/a que quiera animar a su pareja a tomar el control puede intentar estas mismas cosas desde el otro lado. Por ejemplo, desliza tus manos entre sus muñecas, súbelas por encima de tu cabeza y suspira profundamente de placer. Toma una de sus manos y cúbrela con la tuya rascando sus uñas a través de tu pecho, tu espalda o nalgas. Ofrece juguetonamente tu trasero o échate sobre sus rodillas y bromea que has sido un/a chico/a malo/a. Es posible que entienda lo que ocurre. Si lo hace, hazle saber que estás disfrutando.

Mientras, es importante que estés muy atento/a a sus reacciones. La idea es ver si lo está disfrutando o no. Si no le gusta, para. Prueba algo diferente. No todos los sumisos potenciales o dominantes gozan del dolor erótico. Pueden estar más interesados en las sensaciones de verse dominados o ser el dominador que en ser mordidos...

Ten en cuenta que algunos amantes tolerarán determinadas actividades mientras hacen el amor sólo para complacerte, sin realmente disfrutarlas ellos mismos. Si crees que este es el caso, detente. El s/m debería ser una actividad consensuada y gratificante para ambos participantes. Tampoco olvides que "basta" y "no" significan exactamente eso. No trates de coaccionar a tu compañero/a para que haga algo que realmente no desea hacer. Y para los sumisos/as: si vuestra pareja se anima demasiado, hacédselo saber con una palabra, una expresión de vuestra cara o vuestro lenguaje corporal.

Es mucho más probable que tengas éxito si preparas una tarde romántica, en medio de la cual sacas un pañuelo de seda para vendar sus ojos, que si haces restallar un látigo y dices: "ha llegado tu hora, cariño!"

Otras sugerencias:

Lee buenos libros de ficción con orientación b/d. Deja el libro de forma que tu compañero/a lo vea. Cuando llegues a una parte que sea particularmente erótica, compártela con tu amante..."oh, cariño, esto tengo que leértelo" y observa como reacciona. Alquila películas conocidas que contengan algo de b/d. "9 Semanas y media" y "Orquídea Salvaje" se han convertido en tópicos sobre esto. Durante la película, hazle saber a tu pareja cuando algo te excite. Pueden ser pistas sutiles como un pequeño "mmmm" cuando a la heroína se le vendan los ojos o un "¡uau, me encantaría hacer eso contigo!" Después de la película, hablad sobre ello. Házle saber qué partes has disfrutado más y mira si él/ella responde. Puede que te veas agradablemente sorprendido/a.

Cuando te sientas romántico/a, sugiere compartir una fantasía entre los dos. Juguetea con imágenes o situaciones eróticas que te gusten y quisieras compartir con tu amante. Muchas personas dudan de revelar sus fantasías porque piensan que los demás los considerarán "enfermos" o "pervertidos". Si tú das el primer paso, puede que les ayudes a abrirse a ti. Siempre que lo hagas de forma sutil, sin presionar, sólo como una fantasía, tu compañero/a será más receptivo/a.

Los sumisos/as pueden ofrecer un regalo especial a su compañero/a: ofrécete a él/ella para que haga contigo lo que le apetezca. Una sirvienta, un mayordomo, algo dónde él/ella te diga lo que tienes que hacer. Recibirle en la puerta con un uniforme de sirvienta podría ser un toque de clase para mejorar la experiencia. Un sumiso podría ofrecerse para servir, cocinar, lavar, bañar a su amante o para darle un erótico masaje.

¡Estoy listo/a!

En una nueva relación, no tardes demasiado en introducir a tu pareja en estos juegos. A la larga, es mejor descubrir pronto si sois sexualmente compatibles. Si esperas demasiado, emocionalmente habrás invertido mucho más en la relación. Por otro lado, tampoco sugeriría que lo propusieses la primera vez que estéis juntos...

Mucha gente será más receptiva a los aspectos eróticos de la d/s que a hablar de negociación, contratos, obligaciones, etc. Tómate tu tiempo y domina tu impulso de sumergirte en los aspectos más duros del tema. Los sumisos, sed pacientes al introducir a vuestro/a amo/a en perspectiva a esas nuevas sensaciones. Puedo asegurar que si no han tenido nunca antes este tipo de experiencias eróticas, dudarán por miedo a haceros daño.

Probablemente también tendrán que superar una vida de educación cultural que les dice que es incorrecto hacerle daño a la persona que aman (aunque sea consensuado) y se sentirán extraños porque no habrá igualdad en la pareja. Dale a tu pareja la oportunidad de acostumbrarse a la idea antes de seguir introduciéndole/a.

No deseas asustarle/a sino llevarle/a sutilmente al sentimiento de que la dominación y sumisión son cosas que pueden mejorar y profundizar la relación significativamente. Nunca te equivocarás tomándote las cosas con calma. Y si eres afortunado/a, puedes despertar en tu compañero/a deseos secretos largamente reprimidos.

Traducido y aderezado por Mrcat ^..^ - Socio 10659.

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